Si entendemos de manera muy básica que la falta de educación en las personas implica un bajo nivel en la calidad de vida, una desigualdad en relación al tipo de trabajo, ingresos, conocimientos, salud, información y oportunidades, se hace imperiosa la necesidad de otorgar un nivel mínimo de acceso a quienes por diversas razones no pudieron realizar un normal proceso educativo.
El reconocimiento de la libertad, igualdad y dignidad de las personas, impone al Estado el deber de garantizar una Educación de Adultos de alta calidad que, sin excepciones, contribuya a que cada hombre y cada mujer se desarrolle como persona libre y socialmente responsable.
El Cólera presenta una serie de carencias que afectan seriamente a los pobladores del sector, uno de los principales problemas es el bajo grado de escolaridad que presentan en su mayoría los jefes de hogar y los mayores de 18 años que debido a diversas razones y/o situaciones no terminaron sus estudios primarios, ésto incide directamente en los niveles de cesantía, subempleo y bajos salarios que perciben la mayoría por sus trabajos ocasionales o temporada estival. A partir de esta problemática surge la idea de diseñar un proyecto que contempla la regularización de estudios básicos el que permitirá optar a mejores oportunidades y mejorar su calidad de vida.
Con los antecedentes recopilados, es una prioridad el regularizar estudios básicos a jefes de hogar y jóvenes mayores de 18 años del sector El Cólera, ya que es importante generar oportunidades para completar la escolaridad obligatoria, en forma flexible y que les permita avanzar de acuerdo a sus ritmos, condiciones de aprendizaje y tiempo disponible.
Con estas herramientas se facilitará la adquisición de nuevas competencias para mejorar, optar a nuevas oportunidades laborales las que les podrá abrir múltiples posibilidades a futuro.
Las causas más comunes que generan la deserción escolar son los problemas del sistema educativo, relacionados con la asequibilidad, disponibilidad de infraestructura y hacinamiento en los hogares.
El resultado más importante del proceso es el conocimiento que se genera por la gente sobre sí misma, y por lo tanto, el desarrollo de las capacidades locales de gestar este conocimiento, el diagnóstico constituye un recurso dinámico para que los sujetos de desarrollo se apropien de su realidad y construyan plataformas que les permitan recuperar el control de las decisiones claves sobre su presente y futuro.




